La "ola azul", como se le dice al triunfo del Partido Demócrata en las elecciones de medio término en Estados Unidos, cruzó rápidamente el océano y llegó, en particular, al panorama político italiano, donde el oficialismo y la oposición mantuvieron una polémica sobre la adhesión o no a la figura del mandatario Donald Trump, debilitado tras los comicios.
"Nunca fuimos trumpistas", aseguró el viceprimer ministro italiano, Antonio Tajani, quien, asimismo, destacó que la premier Giorgia Meloni "tampoco es MAGA" e, inclusive, "le dijo no a Trump en numerosas ocasiones".
Sin embargo, la fuerza La Alianza Verdes e Izquierda (AVS) acusó a la coalición oficialista de avergonzarse de su pasado.
"Tajani es el ministro de Asuntos Exteriores que se fotografió con una gorra de MAGA en la mano", recordó el líder de AVS, Angelo Bonelli. También la oposición acusó al gobierno de Meloni de "sumisión a las políticas de Trump" y de "falta de decencia" al desvincularse ahora de ellas.
Y el líder de Forza Italia, en particular, se convirtió en un blanco fácil para la centroizquierda: "Un ilusionista experto", autor del "chiste del día", manifestó Piero De Luca, del Partido Democrático.
"Quizás ahora vengan a decirnos que nunca le propusieron el Premio Nobel de la Paz a Trump", añadió Riccardo Ricciardi, miembro del Movimiento Cinco Estrellas.
Algunos expertos consideraron que la estrategia de la oposición consistió en vincular la derrota de Trump con la futura derrota del líder de Hermanos de Italia (FdI, por sus siglas en italiano) y aprovechar el impulso de la victoria demócrata en el extranjero para revitalizar el frente progresista y, por lo tanto, la alternativa al gobierno.
En ese sentido, la actual secretaria general del Partido Democrático (PD), Elly Schlein lo dejó claro al prometer la derrota de "estos partidos de derecha que solo traen guerra, división, recesión y un alto costo de vida".
Y también destacó "el importante papel que desempeñaron las mujeres en la contundente derrota de Trump".
Entretanto, el político del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) Giuseppe Conte también habló de la "urgencia" de "pasar página inmediatamente".
"Realmente podemos cambiar las cosas" también en Italia.
Por su parte, el expremier italiano, Matteo Renzi, citó al expresidente estadounidense, Barack Obama.
"No hay división interna dentro de la centroizquierda que no valga la pena superar.
En 2027, nos presentaremos unidos y derrotaremos a Meloni", aseguró.
Sin embargo, la pregunta que merodea en los ámbitos de la política y de los medios de Italia es si hay candidatos tan influyentes como las estrellas emergentes en Estados Unidos.
Al respecto, el presidente del Partido Democrático, Stefano Bonaccini, dijo: "Tendremos que elegir candidatos adecuados a las áreas locales, que gocen del apoyo de los ciudadanos".
Por otra parte, la derrota de Donald Trump está siendo asimilada e interpretada de manera diferente por cada partido.
El líder de la Liga, Matteo Salvini, apoyó la tesis del vicepresidente estadounidense, JD Vance: es "el tema de la guerra desatada con Irán y la inconclusa entre Rusia y Ucrania", con el consiguiente aumento del costo de vida, lo que "llevó a muchos republicanos a votar por los demócratas".
Pero "Italia tiene una historia diferente", aseveró. Con respecto a la posición de Forza Italia a través del diputado Raffaele Nevi, se ratificó que "Estados Unidos es nuestro interlocutor estratégico y lo seguirá siendo independientemente" de quiénes sean los ganadores y los perdedores, tanto en la Casa Blanca como en el Capitolio.
Otros miembros de Forza Italia, como la senadora Licia Ronzulli, llegaron incluso a destacar el "rechazo significativo a la postura de Donald Trump en los últimos meses", pero la postura del partido es más institucional.
"Es sorprendente que la izquierda haya descubierto un nuevo deporte: celebrar las elecciones de otros", se lamentó, por su lado, la senadora Stefania Craxi.
Desde el FdI, prácticamente no hubo comentarios, salvo los de la diputada Ylenia Lucaselli, quien presentó a Meloni como "la nueva exponente del conservadurismo global", y el europarlamentario Carlo Fidanza, quien, desde Bruselas, criticó a la izquierda.
"Hasta ahora no han ganado ni una sola elección relevante en Italia y se apresuran a usar" victorias ajenas, agregó Fidanza.
Por último, el general italiano retirado Roberto Vannacci trazó un paralelismo entre las "promesas incumplidas" del presidente estadounidense y las de Giorgia Meloni.
"Para evitar sufrir las mismas consecuencias electorales que estamos viendo hoy en Estados Unidos, necesitamos un cambio radical que sólo Futuro Nazionale puede garantizar", manifestó Vannacci.

