La erupción del volcán Etna, en Sicilia, provocó nuevas complicaciones en el transporte aéreo y obligó este miércoles a suspender todos los vuelos de llegada y salida del aeropuerto de Catania hasta las 18.
La actividad volcánica, que se mantiene desde hace seis días, generó la cancelación de unos 55 vuelos de salida durante la jornada, que se suman a alrededor de 388 operaciones anuladas desde el comienzo de la erupción.
Además, decenas de vuelos fueron reprogramados o desviados hacia otros aeropuertos de la región, principalmente Palermo, Trapani y Comiso.

En el aeropuerto de Comiso, la actividad también tuvo que ser suspendida durante varias horas debido a la presencia de ceniza volcánica. El servicio se reanudó posteriormente con la recuperación de los vuelos de llegada y salida.
Los efectos de la actividad del Etna no quedaron limitados a Sicilia. El volcán, considerado el más activo de Europa, se encuentra a unos 220 kilómetros al norte de Malta y la nube de cenizas también generó inconvenientes en el espacio aéreo de la isla.
Algunos vuelos que tenían como destino o punto de partida Malta debieron modificar sus rutas debido a la presencia de ceniza volcánica.
La situación también afectó actividades locales. La Socjeta Muzikali la Stella Levantina de Attard decidió aplazar un espectáculo pirotécnico previsto por las celebraciones de Santa Marija.
La organización explicó que el sitio donde se lanzarían los fuegos artificiales se encuentra próximo a la trayectoria de aproximación de la pista del aeropuerto y que, tras consultar con las autoridades, optó por postergar el espectáculo mientras continúen las restricciones.
Por su parte, el Volcanic Ash Advisory Center (VAAC) de Toulouse informó que la nube de ceniza continúa desplazándose hacia el sur y el suroeste.
Según el último boletín, la mayor concentración permanece sobre Sicilia, mientras que cantidades menores de ceniza se extienden entre el este de Malta y el norte de Libia.
