
La Casa Rosada atraviesa semanas de intensa actividad política. Mientras el Gobierno nacional busca consolidar su posición en el Congreso y proyectar su construcción territorial hacia las próximas elecciones, también desarrolla negociaciones reservadas con gobernadores considerados dialoguistas. El objetivo es sostener acuerdos de competencia y gobernabilidad que permitan avanzar con reformas legislativas sin resignar la expansión política de La Libertad Avanza.
En los despachos oficiales explican que estos entendimientos no necesariamente implican alianzas electorales formales ni listas compartidas. La estrategia apunta a evitar confrontaciones directas en determinados distritos, preservar canales de diálogo institucional y garantizar condiciones para la aprobación de proyectos considerados prioritarios por el Ejecutivo.
Según el esquema que impulsa el oficialismo, los acuerdos alcanzan especialmente a gobernadores como:
• Raúl Jalil.
• Osvaldo Jaldo.
• Gustavo Sáenz.
La lógica planteada desde Balcarce 50 combina cooperación legislativa y competencia electoral, procurando mantener la gobernabilidad mientras el espacio libertario fortalece su presencia propia en las provincias.
La apuesta por el crecimiento propio de La Libertad Avanza
Dentro del Gobierno sostienen que la prioridad pasa por ampliar la estructura política propia antes que apoyarse en los aparatos provinciales existentes.
En ese marco, funcionarios nacionales explican que el objetivo principal es incrementar la representación legislativa tanto en las provincias como en el Congreso Nacional. La intención es competir con el sello de La Libertad Avanza en la mayoría de los distritos, aun cuando se mantengan abiertos los canales de negociación con los mandatarios provinciales.
La estrategia electoral prevista para los próximos años guarda similitudes con el esquema utilizado en 2025. Desde el oficialismo anticipan que competirán sin acuerdos con los gobiernos locales en aproximadamente 18 provincias y concentrarán mayores esfuerzos en aquellos territorios con más habitantes y con una estructura partidaria más desarrollada.
El razonamiento interno apunta a fortalecer una construcción propia que permita al oficialismo sostener su proyecto político sin depender de alianzas circunstanciales.
David Friedman y una nueva señal al universo libertario
En paralelo a la negociación política, Javier Milei prepara una agenda vinculada a uno de los ámbitos que más interés despiertan en su entorno: el debate económico e ideológico.
La visita de David Friedman, hijo del economista Milton Friedman, aparece como uno de los acontecimientos destacados de los próximos días. Friedman participará en una actividad organizada por la Fundación Faro, el think tank libertario coordinado por Agustín Laje y que dentro del oficialismo es vinculado al espacio político de Santiago Caputo.
Cerca del Presidente aseguran que Milei buscará compartir alguna actividad con el visitante o incluso recibirlo personalmente. En su entorno remarcan que los encuentros con referentes del pensamiento liberal, conferencistas y autores forman parte de las actividades que más disfruta el mandatario.
La llegada de Friedman adquiere especial relevancia debido a su vínculo intelectual con el pensamiento libertario. Es autor de "La maquinaria de la libertad", uno de los textos frecuentemente mencionados dentro del universo ideológico que rodea al Presidente.
La actividad también ocurre en un contexto particular para la Fundación Faro, que quedó bajo observación de la Inspección General de Justicia (IGJ), organismo que solicitó información relacionada con donantes y movimientos contables.
Dentro de la Casa Rosada algunos interpretan esa situación como un nuevo capítulo de las tensiones internas existentes entre sectores cercanos a Karina Milei y aquellos vinculados a Santiago Caputo.
El armado electoral y las definiciones de candidaturas
La planificación electoral ocupa un lugar central dentro de la agenda oficialista. La conducción del armado político está en manos de Karina Milei, Eduardo "Lule" Menem y Martín Menem, quienes tienen la responsabilidad de ordenar candidaturas, alianzas, estructura territorial y representación legislativa.
En el Gobierno consideran que una bancada integrada por dirigentes propios brinda mayor capacidad para administrar conflictos internos y respaldar al Ejecutivo en momentos complejos.
Ese razonamiento aparece reflejado en las discusiones vinculadas a figuras con peso político dentro del espacio oficialista. La situación de Patricia Bullrich continúa ocupando un lugar relevante en las conversaciones internas.
Desde el Gobierno sostienen que desean que la actual ministra sea candidata a jefa de Gobierno porteña y descartan la posibilidad de un acuerdo electoral con el PRO. También excluyen de ese escenario a Pilar Ramírez, debido a su bajo nivel de conocimiento público, y a Manuel Adorni, a quien consideran limitado electoralmente por el impacto de investigaciones relacionadas con su patrimonio.
En la provincia de Buenos Aires, en tanto, la Casa Rosada ya transmitió a Diego Santilli que será el candidato de La Libertad Avanza si no surgen modificaciones durante los próximos meses.
Congreso, reformas y objetivos legislativos
Los acuerdos políticos también están estrechamente vinculados a la agenda parlamentaria.
El Gobierno busca garantizar entendimientos legislativos que permitan sostener las reformas impulsadas por el Ejecutivo al menos hasta marzo. En ese contexto, ponen en duda la posibilidad de avanzar rápidamente con una reforma tributaria y consideran improbable que esa iniciativa pueda convertirse en ley antes de fin de año.
Sin embargo, muestran optimismo respecto de otros proyectos.
Entre las prioridades aparecen:
• El avance del Súper RIGI.
• Modificaciones al sistema de las PASO hacia un esquema optativo.
• La continuidad de acuerdos parlamentarios para sostener reformas estructurales.
Desde Balcarce 50 también preparan respuestas ante eventuales derrotas en elecciones provinciales desdobladas. La posición oficial es que esos resultados no modificarán el rumbo económico ni político del Gobierno y que los acuerdos de gobernabilidad continuarán vigentes.
La interna libertaria y la disputa por la comunicación política
Mientras se consolidan los acuerdos institucionales y electorales, el oficialismo también enfrenta desafíos internos relacionados con la organización territorial y la comunicación política.
La Casa Rosada impulsa una estrategia para fortalecer la coordinación digital en las provincias bajo la estructura formal de La Libertad Avanza. El objetivo es desarrollar encuentros, grupos de organización y lineamientos comunicacionales que no dependan exclusivamente de Las Fuerzas del Cielo, el espacio identificado con Santiago Caputo.
Desde ese sector aseguran que no obstaculizarán la iniciativa y sostienen que mantendrán su propia metodología de trabajo. Las diferencias aparecen especialmente en la concepción de la comunicación política y en la forma de intervenir en la conversación pública.
Estas discusiones reflejan las distintas miradas que conviven dentro del oficialismo mientras el Gobierno intenta consolidar simultáneamente tres objetivos estratégicos: sostener la gobernabilidad, ampliar la estructura territorial y llegar a 2027 con una representación legislativa más robusta.