
El Gobierno nacional resolvió devolverles a las Fuerzas Armadas la capacidad de realizar tareas de contrainteligencia militar, una atribución que había quedado limitada desde 2006 durante la gestión kirchnerista. La decisión fue formalizada por el ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, mediante la resolución 323/2026, una normativa que reorganiza el Sistema de Inteligencia de Defensa y modifica el esquema que regía desde la administración encabezada por la entonces ministra de Defensa Nilda Garré.
La nueva resolución deroga la disposición impulsada hace casi dos décadas, que establecía una separación entre las funciones de inteligencia y contrainteligencia dentro del ámbito militar. Según explicaron desde el Ministerio de Defensa, la medida busca restablecer capacidades consideradas esenciales para la protección del sistema de defensa nacional en un contexto internacional atravesado por nuevas amenazas externas.
La decisión se produce en medio de un escenario internacional que, según el Gobierno, exige adecuar las herramientas de inteligencia militar frente a amenazas híbridas, operaciones de influencia y organizaciones criminales transnacionales.
La resolución 323/2026 y el nuevo esquema de inteligencia
La resolución firmada por Carlos Alberto Presti reorganiza el Sistema de Inteligencia de Defensa y redefine la estructura operativa de las áreas de inteligencia dentro de las Fuerzas Armadas.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que la medida fortalece la conducción conjunta del área de inteligencia militar y establece "mecanismos explícitos de control y coordinación institucional" bajo la órbita de la Secretaría de Inteligencia del Estado, la SIDE.
En los fundamentos de la normativa, la cartera de Defensa sostuvo que el esquema vigente desde 2006 generaba limitaciones operativas para el resguardo de capacidades militares frente a amenazas externas.
Según el Gobierno, durante casi veinte años las Fuerzas Armadas estuvieron impedidas de contar con herramientas básicas de protección debido a una resolución basada en "un criterio doctrinario de fuerte sesgo ideológico".
En esa línea, desde el Ministerio de Defensa afirmaron que la modificación "corrige una situación excepcional que no existe en sistemas de defensa modernos", al considerar que "ningún país que deba proteger sus capacidades militares separa las funciones de inteligencia y contrainteligencia".
Argumentos oficiales sobre las amenazas externas
El Gobierno fundamentó la decisión en la necesidad de adaptar el sistema de defensa argentino a un escenario internacional "cada vez más complejo". De acuerdo con lo expresado por la gestión de Presti, el nuevo marco normativo permitirá fortalecer herramientas de prevención frente a posibles acciones dirigidas a afectar:
Personal militar.
Infraestructura estratégica.
Información sensible.
Capacidades militares.
El propio ministro sostuvo en los fundamentos de la resolución que el esquema anterior provocaba "grandes vulnerabilidades frente a operaciones externas de influencia, obtención de información sensible y acciones dirigidas a afectar personal, infraestructura y capacidades militares".
En términos operativos, fuentes castrenses señalaron al diario La Nación que las Fuerzas Armadas podrían producir información vinculada a actores no estatales considerados amenazas potenciales, entre ellos las organizaciones Hamas y Hezbolá.
Desde el entorno de Presti explicaron además que "se restablecen herramientas básicas de prevención frente a acciones dirigidas a afectar personal, infraestructura, información sensible y capacidades militares".
Cómo quedará conformado el Sistema de Inteligencia de Defensa
La resolución 323/2026 establece en su artículo 2 la nueva estructura del Sistema de Inteligencia de Defensa, identificado como SIDEF, que forma parte del Sistema de Inteligencia Nacional. El esquema estará integrado por:
La Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Las direcciones generales de Inteligencia del Ejército.
Las direcciones generales de Inteligencia de la Armada.
Las direcciones generales de Inteligencia de la Fuerza Aérea.
Según se detalló oficialmente, todas estas áreas deberán funcionar como componentes independientes entre sí, aunque permanecerán bajo el control funcional de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto.
La resolución también otorga un rol específico a la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, encabezada actualmente por el general de división Jorge Alberto Puebla.
Ese organismo tendrá la responsabilidad de efectuar requerimientos de inteligencia de acuerdo con las necesidades de la defensa nacional. Además, impartirá al Estado Mayor Conjunto "los lineamientos generales que orienten la planificación y la producción de inteligencia del Sistema de Inteligencia de Defensa", en concordancia con las directivas nacionales correspondientes.
Debate político y cuestionamientos
La decisión del Gobierno promete abrir un nuevo debate político respecto del rol de las Fuerzas Armadas y del funcionamiento del sistema de inteligencia en la Argentina.
La discusión tendrá un capítulo inmediato este viernes, cuando Nilda Garré participe junto a los ex ministros kirchneristas Agustín Rossi y Jorge Taiana del Primer Congreso de Defensa Nacional organizado por el Partido Justicialista en la sede de Matheu 130.
El encuentro tendrá como eje "Soberanía, Fuerzas Armadas y desafíos estratégicos de la Argentina del siglo XXI", y se prevé que la nueva resolución impulsada por Presti ocupe un lugar central dentro de las discusiones. Desde el Ministerio de Defensa insistieron en que la decisión apunta a revertir "una anomalía doctrinaria e ideológica" que, según la visión oficial, limitó durante años las capacidades del sistema de defensa nacional.
Las prohibiciones que continúan vigentes
Pese a los cambios introducidos por la resolución 323/2026, la normativa mantiene expresamente las restricciones vinculadas a tareas de inteligencia sobre personas y organizaciones ajenas al ámbito de la defensa nacional.
En ese sentido, continúan prohibidas las actividades de inteligencia relacionadas con:
Personas particulares.
Organizaciones políticas.
Organizaciones sociales.
Organizaciones sindicales.
Actividades lícitas ajenas a la defensa nacional.
Desde el Ministerio de Defensa concluyeron que "la Argentina avanza en la modernización de su sistema de defensa y adecua sus capacidades de inteligencia militar a los desafíos del escenario internacional actual".
La resolución marca así un cambio de orientación en la estructura de inteligencia militar argentina y reabre una discusión histórica sobre el alcance de las capacidades de las Fuerzas Armadas frente a amenazas externas y sobre el equilibrio entre defensa, inteligencia y control institucional.