Tras la media sanción en el Senado, el Ejecutivo aseguró que la reforma moderniza el sistema y pone fin a la “industria del juicio”.

El Gobierno aseguró este jueves que la Ley de Modernización Laboral, que obtuvo media sanción en el Senado, representa un “punto de inflexión en la historia laboral argentina”.
A través de un comunicado, la Oficina del Presidente sostuvo que se trata de una reforma estructural destinada a actualizar un sistema que, según señalaron, “expulsó a millones de argentinos del empleo formal” y frenó la generación de trabajo registrado.
Desde el Ejecutivo afirmaron que la iniciativa pone fin a años de “litigiosidad laboral, burocracia excesiva y normas desfasadas”, y que permitirá devolver “previsibilidad, dinamismo y libertad” al mercado laboral. “La Argentina de la industria del juicio está por llegar a su fin”, indicaron.
El presidente Javier Milei agradeció a los senadores que acompañaron la iniciativa y aseguró que la modernización de las leyes laborales es clave para generar empleo genuino y mayor libertad económica.

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